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ofensiva anticorrupción. siete personas ya han confesado que pagaron sobornos a la empresa pública. Gosálbez también pedía comisión por la publicidad de Turisme Jove. Tres empresarios fueron detenidos y dejados después en libertad tras confesar que pagaban dinero al ex jefe de obras 
J.F. MESTRE/M.FERRER. PALMA. Juan Francisco Gosálbez, el ex jefe de obras y mantenimiento del consorcio Turisme Jove, no hacía nada gratis, y mucho menos si se trataba de trabajos a cargo del Govern. Tres empresarios, dos del sector de la publicidad y otro de una agencia de viajes, fueron ayer detenidos por el Grupo de Delincuencia Económica de la Policía en relación a este nuevo escándalo de corrupción que salpica al antiguo Govern Matas. Los publicistas y el agente de viajes quedaron después en libertad, pero están acusados de pagar comisiones al que fuera destacado dirigente de Nuevas Generaciones del PP. Los tres confirmaron que Gosálbez les exigía que engordaran las facturas que presentaban en el organismo público a cambio de que él recibiera una comisión. No tenía un porcentaje fijo, pero solía pedir entre el 15 y el 20 por ciento del importe neto. Los dos directivos de la agencia han confirmado que tuvieron que pagar comisión por trabajos para el consorcio, como podrían ser letreros de publicidad, tarjetas de presentación o folletos sobre determinados proyectos del organismo público. Todas estas facturas engordadas están en poder de la Policía y de la fiscalía Anticorrupción. El empresario de viajes también confesó a la Policía que había pagado comisiones ilegales por servicios al consorcio. Con la declaraciones de ayer ya son siete los empresarios de diferentes sectores los que han confesado a la Policía que pagaron comisiones a Gosálbez, la misma persona que arrendó un local de su propiedad y de su esposa al consorcio a cambio de un alquiler mensual de 4.500 euros. El primero en reconocer esta irregularidad fue el constructor que fue detenido el lunes, y que fue más tarde puesto en libertad. Contó que cobró una factura de 180.000 euros por una reforma y que un tercio de este dinero se lo pagó al directivo del consorcio que le contrató, que era Gosálvez. Otros dos empresarios del sector de la construcción han contado más o menos lo mismo. Han señalado que Gosálbez les contrató para realizar unas obras en los inmuebles a nombre del consorcio, pero con la condición de que una parte del dinero debía terminar en su bolsillo. Parece ser que Gosálbez no sólo se enriquecía presuntamente con los trabajos de publicidad y de construcción, también lo hacía en su sector, que era el del turismo. El responsable de una agencia de viajes de Palma, que inicialmente iba a ser detenido, pero que no fue localizado, se presentó el martes en las oficinas policiales. Confesó, como su colega detenido hoy, que había falsificado una factura para engordar la cantidad y desviar una parte al ex jefe de mantenimiento. La Policía también tomó declaración en calidad de imputado al antiguo aparejador de Turisme Jove, que explicó que él cobraba por horas de trabajo y no con un sueldo fijo. Relató que al inicio de la legislatura para cada proyecto urbanístico del consorcio se solicitaban tres presupuestos, y que él aconsejaba el que consideraba más adecuado. Después se cambió la política de contratación y las obras se adjudicaban directamente. Por otra parte, la Policía analizaba ayer la documentación recogida en el registro que se realizó en la peluquería de la mujer de Gosálbez. Seguían detenidos Gosálbez, su esposa y el ex gerente del consorcio, Damià Amengual. Texto e imágenes tomados del periódico "Día de Mallorca".
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