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Dos empresarios admiten pagos de comisiones a Turisme Jove ofensiva anticorrupción. los dos imputados reconocen que pagaron dinero al ex jefe de servicios
J.F. MESTRE/M.FERRER. PALMA. La Policía continuó ayer tomando declaración a las personas relacionadas con la trama presuntamente corrupta que se ha destapado alrededor del consorcio Turisme Jove. Dos personas, ambos empresarios relacionados con la construcción, declararon ayer como imputados frente a los agentes del Grupo de Delincuencia Económica de la Policía. Sus nombres, o los de sus empresas, figuran en las facturas presuntamente falsas que se utilizaban para desviar los fondos públicos que llegaban a bolsillos privados. Estos dos nuevos imputados, que habrían realizado obras en inmuebles que gestionaba el consorcio, confirmaron a la Policía que han pagado comisiones a Juan Francisco Gosálbez, ex jefe de servicios y mantenimiento de esta empresa pública, que aparece como principal "cerebro" de toda esta trama. Gosálbez, hasta hace poco militante del Partido Popular, fue quien les contrató directamente para que realizaran estas obras. La condición, según contaron estos dos nuevos imputados, era pagarle una comisión, que lógicamente se incluía en la factura que abonaba el Govern. Esta nueva confesión se suma a la declaración que el lunes realizó el constructor Marcos P.M., detenido y puesto después en libertad, en la que contó que habría cobrado 180.000 euros por unas obras en un local de la Bonanova, propiedad de Gosálbez y de su esposa, pero que había abonado 60.000 euros a este integrante de la cúpula de Turisme Jove. La Policía, bajo la supervisión de los fiscales Pedro Horrach y Miguel Ángel Subirán, están analizando todas las facturas que supuestamente son falsas y que podrían explicar a qué bolsillos de los antiguos integrantes de esta empresa pública habrían ido a parar las comisiones ilegales. De momento, los investigadores no disponen de una valoración económica exacta del dinero defraudado, porque todavía faltan muchos documentos por revisar, según señalaron fuentes próximas a la investigación. Debido al papel destacado que tendría Juan Francisco Gosálbez en toda esta trama, muy por encima del resto de detenidos, incluido el propio gerente del consorcio, los inspectores decidieron que sería el último en ser interrogado. Antes lo serían el ex gerente de la empresa pública, Damià Amengual, asistido por el abogado Bartomeu Vidal, y la esposa de Gosálbez, María Auxiliadora Pérez de Algaba, defendida por la letrada Francisca Pol. Las otras dos personas detenidas en la primera fase de la investigación quedaron en libertad el pasado lunes tras declarar. Una sexta persona, responsable de una agencia de viajes, que inicialmente iba a ser detenida, finalmente no fue localizada al encontrarse de viaje. Ayer todavía no se le había encontrado. El ex gerente Damià Amengual, destacado dirigente del PP de Algaida y persona muy próxima a la ex consellera Rosa Puig, prefirió guardar silencio ante las preguntas de los policías y anunció que contestará hoy a todas las cuestiones que le plantee el juez. En cambio, quien no tuvo reparos en declarar fue María Auxiliadora, que afirmó que ella ha sido utilizada como testaferra por su marido con quien, aclaró, se encuentra en estos momentos en fase de separación. La mujer aparece como accionista de la empresa Grupo Fanodi Gestión, que firma el alquiler del local de la Bonanova, por el que el Govern pagaba una mensualidad de 4.500 mensualidades. Este alquiler se firmó pocos meses antes de las pasadas elecciones autonómicas. En el contrato no figura que el propietario del inmueble es Gosálbez y su mujer, pero sí se incluye una cláusula de blindaje por el que si se renuncia al local el Govern tendría que pagar la totalidad de las cuotas de alquiler, que suman 300.000 euros. La mujer de Gosálbez, que es propietaria de una lujosa peluquería en el centro de Palma y de otra en Manacor, contó que ella acudió un día a firmar al notario un documento. Era la escritura de la constitución de la empresa Fanodi Gestión S.L. La detenida reconoció que solía firmar muchos documentos en barbecho, es decir, sin leerlos, porque se fiaba de marido, que fue un destacado miembro de las Nuevas Generaciones del Partido Popular. Ante la declaración de esta imputada, que esta mañana será presentada ante el juez, la Policía decidió realizar un registro en la peluquería de su propiedad, ya que dijo que había un sótano que muchas veces su marido utilizaba como oficina, en la que había documentación que podría explicar algunas de las irregularidades detectadas. Por la tarde los agentes del Grupo de Delincuencia Económica trasladaron a Gosálbez hasta esta peluquería del centro de Palma. Querían que el detenido estuviera presente mientras se rebuscaba en los cajones. Al igual que había hecho su teórico jefe, Amengual, Juan Francisco Gosálbez prefirió guardar silencio y se negó a declarar en las oficinas policiales.
Texto e imágenes tomados del periódico: "Día de Mallorca".
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