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DIADA DE MALLORCA. La presidenta insular centra su discurso en los escándalos y la economía Francina Armengol exige ser "implacables" con la corrupción "Los políticos corruptos, como cualquier ciudadano que delinque, han de ser separados de la política, investigados y juzgados y no han de encontrar cobijo ni amparo". "Ante la crisis, debemos hacer un esfuerzo en inversiones" VIRGINIA EZA. PALMA. La presidenta del Consell de Mallorca, Francina Armengol, aprovechó ayer su discurso oficial de celebración de la Diada de Mallorca para pronunciarse radicalmente en contra de la corrupción, con la que es preciso ser "implacables". Este asunto y la crisis económica centró el grueso de su intervención en el acto de entrega de Medallas de Oro y Premis Jaume II. "La credibilidad de la política la conseguiremos si los partidos hacen una labor de control exhaustivo de sus militantes y cargos públicos. Los políticos corruptos, igual que cualquier ciudadano que delinque, han de ser separados de la política, investigados y juzgados y no han de encontrar amparo ni cobijo en sus partidos", afirmó tajantemente Armengol. Reconoció que "los políticos no hemos estado a la altura" de quienes lucharon para lograr un sistema de libertades y que "hemos dado motivos suficientes para la desafección política", ya que "las actuaciones ilícitas de unos nos acaban ensuciando a todos por igual". Por ello, consideró que "la regeneración ética es imprescindible" para evitar que se instale la creencia de que "no hay voluntades claras de actuar contra las malas prácticas". Sin embargo, sostuvo que "ni la política es perversa, ni todos los políticos son iguales, ni la corrupción está masivamente instalada" y reivindicó "la política con mayúsculas" que es "el alma de la democracia". La crisis económica fue el otro gran asunto que ocupó su discurso. Ante unos indicadores que "no son buenos", consideró necesario recuperar el "seny y prudencia" característicos de Mallorca. Afirmó que "ni el Consell ni ningún otro Govern tiene fórmulas mágicas", si bien los actuales "gobiernos de las principales instituciones de Balears" hacen lo que es necesario "para reconducir la situación y atender a aquellas personas más vulnerables". En este sentido, se comprometió a "no recortar ninguna prestación, ya que garantizar los derechos sociales de las personas está por encima de todo", a la vez que dejó claro la necesidad de políticas activas: "unas administraciones endeudadas deberemos hacer un esfuerzo en inversiones". Agregó que "se impone un cambio de modelo" que es "una tarea colectiva que exige la participación de todos". Su discurso no obvió las señas de identidad culturales. "Estamos moralmente obligados a defender el catalán", sostuvo con firmeza. Texto tomado del periódico: "Diario de Mallorca".
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