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CRISIS ECONÓMICA. LOS DESEMPLEADOS CREEN QUE LA SITUACIÓN DE LAS ISLAS ACTUALMENTE ES ´Este mes tengo que vivir con 50 euros´ Buena parte de los parados de las islas culpan a los inmigrantes de las altas tasas de desempleo registradas este año MAR FERRAGUT. PALMA. "De lo que sea", decía ayer Ángeles a la salida de la oficina del Inem-SOIB, "ahora toca buscar trabajo de lo que sea, ¡hay que pagar la hipoteca, que los bancos también están que muerden!", sonreía resignada tras resumir en una frase la situación de cada vez más personas del archipiélago. El mismo día que se hacían públicas las alarmantes cifras del desempleo de agosto en Balears, a Ángeles Obama la echaban del trabajo. Sin avisar, sin darle los quince días que marca la ley ni un amago de explicación. Esta recién incorporada a las filas del paro que aún no ha tenido tiempo "de reaccionar", llevaba medio año trabajando de comercial en una tienda de muebles de oficina y, aunque no le dijeron el porqué, era obvio que las ventas no iban muy bien allí: "había días en los que sólo entraban una ó dos personas en todo el día". Cómo había sido la última en llegar, le tocó ser la primera en irse. Con su indemnización bajo el brazo, Ángeles se tomaba con filosofía los meses que se le avecinan buscando trabajo: "no hay que perder la esperanza". Veía el lado positivo de estar inactiva al decir que "ahora podré ir a las entrevistas; antes miraba ofertas pero cómo tenía horario partido no podía ir". Se queja no obstante de que hay trabajos a los que no podrá acceder porque con sus 32 años ya se queda fuera muchas veces de la franja de edad que se demanda y porque está segura de que el hecho de ser mujer también es un obstáculo ya que "lo primero que te preguntan es si tienes pensado tener nenes". A la puerta de una repleta y transitada oficina del paro en Palma, varias personas coincidían ayer en señalar la edad como una de las principales barreras para encontrar empleo. A Mª Ángeles M., de 46 años, la despidieron de su puesto de camarera cuando estaba de baja y está convencida de que para según qué trabajos es más válida ella "que una de 22 años". Ayer se acercó al INEM a llevar un papel que le faltaba para empezar a cobrar el subsidio, algo que ya le han dicho no sucederá hasta octubre. "Y mientras, ¿cómo vivo?", planteaba, "este mes tengo que vivir con 50 euros". Igual que su tocaya, esta mujer busca trabajo "de lo que sea" y, según contaba, aunque ya ha buscado en varios sitios "aún no me ha llamado nadie, parece que el trabajo es para la gente de fuera". De esta forma Mª Ángeles expresaba el pensamiento de buena parte de los parados consultados ayer por este diario, que consideran que la culpa del actual panorama laboral la tiene el elevado porcentaje de población inmigrante afincado en las islas. "Tienen todo el derecho a vivir y buscarse la vida", valoraba esta mujer, "pero primero vamos nosotros". A su lado su acompañante asentía: "parece que tienen más derechos ellos que nosotros, les dan más facilidades". "Con tanta inmigración, claro que hay más paro", afirmaba rotunda Verónica. Esta joven de 22 años llevaba más de un año en su puesto de administrativa, cuando de golpe le bajaron el sueldo 500 euros. Con semejante recorte, no hizo falta que la despidieran: la que dijo que se iba era ella. Sus planes ahora son "descansar un poco y aprovecharme del Estado, que para eso he cotizado". En su opinión, éste ha sido "el peor año de España" y se queja de que "nos ha tocado a nosotros, a los jóvenes". "EEUU se hizo grande por la inmigración", recordaba Carlos, chileno de 39 años que lleva tres afincado en Mallorca, "la inmigración es buena; hay que replantearse el modelo económico español basado únicamente en el turismo y la construcción". Este administrativo lleva nueve meses sin trabajar en algo de lo suyo y ha tirado para adelante este tiempo con "trabajos en negro, en la construcción", pero parece que ahora ya no se encuentra nada ni siquiera así. Desde diciembre y de forma oficial, ha tenido siete entrevistas de trabajo, "de todo tipo", pero no ha conseguido encontrar nada. Ayer se acercó a su oficina del INEM para ver el tablón de anuncios, "pero no hay casi nada, aquí hay poco movimiento". Tras una visita a Barcelona, Carlos cree que en las ciudades grandes hay más oportunidades "porque hay más industria y más continuidad" y por eso, afirmaba, si este mes no encuentra trabajo se trasladará allí. ¿Se plantea volver a Chile? No. Aunque aquí las cosas estén mal -situación que ya preveía cuando llegó a España- , "allí las cosas están peor", aseguraba. No de tan lejos viene Ángel Santiago buscando trabajo. Este murciano hace cuatro años que llega a Mallorca para hacer la temporada turística y hasta la fecha no había tenido problemas, pero este año se ha visto en la calle el 11 de agosto, cuando solía estar trabajando hasta finales de septiembre. Estaba como mozo de almacén en una empresa de alimentación, pero parece que en los últimos meses "casi no había pedidos". Ayer representaba el sentir general al decir con sencillez que "no es normal que en pleno agosto pase esto" para concluir después que "la cosa está muy mal". Texto tomado del periódico: "Diario de Mallorca".
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