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crisis económica. el sector turístico reconoce los efectos de la mala coyuntura Los hoteleros advierten que este invierno abrirá menos planta 
Patronal y sindicatos pronostican que el impacto sobre el empleo a partir de noviembre va a ser muy grave F. GUIJARRO. PALMA. Las malas expectativas económicas van a provocar una nueva reducción de l os hoteles isleños que optan por abrir durante los meses de invierno, con el consecuente impacto que este hecho va a tener sobre un empleo que ya se encuentra muy debilitado. El presidente de la asociación de cadenas hoteleras de Balears, Aurelio Vázquez, recordó que esta paulatina reducción de la planta hotelera que trabaja en temporada baja se ha venido dando desde hace seis años, cuando la situación no era de crisis, por lo que adelantó que este fenómeno se va a intensificar durante este final de año. Según el secretario general de UGT-Balears, Lorenzo Bravo, "en las islas hemos tirado ya la toalla en la lucha contra la estacionalidad". Aurelio Vázquez apuntó que la llegada de turistas se inició este año con mayor retraso y unas cifras en mayo y junio inferiores a las de 2007, para pasar a equilibrarse en julio y agosto. Sin embargo, matizó que una parte importante de los visitantes de estos dos últimos meses han llegado a las islas con descuentos en los precios. De momento, existen serias dudas de que octubre vaya a ser un buen mes, lo que explica las crecientes dificultades para que los hoteles puedan plantearse abrir sus puertas durante el invierno, dada la nula rentabilidad. Por ello, el presidente de las cadenas hoteleras admitió que si durante los últimos años se ha ido recortando la planta abierta con una coyuntura mucho más favorable, en este ejercicio de crisis esta situación se va a acentuar, especialmente con la reducción de la rentabilidad que se está dando en el sector, impulsada por el encarecimiento de costes como los de los alimentos o la energía. Esta misma opinión la comparten Lorenzo Bravo y el secretario de Formación de CCOO en las islas, Rafael Borrás, los cuales inciden en que sus respectivas federaciones de Hostelería también están advirtiendo de la amenaza de que este invierno la cifra de establecimientos abiertos se siga recortando, convirtiendo a sus trabajadores fijos en fijos-discontinuos. Impacto en el empleo Tanto el portavoz empresarial como los representantes sindicales subrayan el impacto que esta situación puede tener sobre el empleo, al coincidir con la paralización de la construcción, dado que ello supone que los dos grandes motores del empleo en las islas -a los que se puede sumar el comercio- van a pasar a una situación de actividad mínima. Un aspecto que coinciden en destacar tanto Aurelio Vázquez como Lorenzo Bravo y Rafael Borrás es en que aunque se registre un aumento en las cifras de pasajeros que pasan por el aeropuerto de Palma, este fenómeno se explica por el hecho de que la estancia de los turistas es cada vez más corta, a lo que se suma el que en muchos casos se trata de visitantes que no se alojan en hoteles, sino en la oferta residencial, enormemente criticada por los sindicatos al considerar que su desarrollo, promovido por anteriores Ejecutivos autonómicos del Partido Popular, está teniendo entre sus efectos la destrucción de una parte del empleo que la hostelería generaba. Texto e imágenes tomadas del periódico: "Diario de Mallorca".
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